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LA ESTIMULACIÓN MOTRIZ


Por: Astrokids/Danielth Mateus


El desarrollo es un proceso complejo y largo, del que hay muchos mitos, y abarca desde antes del nacimiento cuando se dan los primeros movimientos durante el periodo de gestación, hasta alcanzar la madurez durante la etapa adulta, posteriormente seguirá un proceso involutivo que dependerá mucho de cómo se dio el anterior proceso de desarrollo.


Entonces es común que a la hora de ser padres y hacerse responsables de guiar el proceso de desarrollo de un hijo, surge esta duda ¿el desarrollo es un proceso innato, o sea se da por sí solo, o hay una gran cantidad de variables que desconocemos y que son de gran influencia, sin las cuales el proceso se puede retrasar o no tendrá éxito?


La respuesta es sí, existen unos momentos fundamentales para el desarrollo que corresponden a diferentes circunstancias. Cuando pensamos en el proceso de desarrollo de una persona, lo podemos dividir en varios ámbitos como por ejemplo el desarrollo del lenguaje, desarrollo psicomotriz, desarrollo social, desarrollo psicológico, o desarrollo físico; y aunque estos aspectos son diferentes, es muy importante entender su interrelación así como entender su importancia individual para entonces entender qué es lo que hace que una persona tenga un adecuado desarrollo en cada uno de estas aspectos.


Desde hace varias décadas conocemos descripciones detalladas sobre los cambios en las destrezas motoras de los niños, inferidos a partir de la evolución del Sistema Nervioso Central (maduración neuromuscular) (McGraw, 1945, Gesell, 1946). incluso poseemos desde tiempo atrás una clasificación sobre la estructura del juego de (Piaget, 1959). ya que es el juego es una herramienta fundamental para el desarrollo de una persona desde todos los ámbitos en que se mire (integralidad).

    Entonces se puede inferir que estos aspectos del cómo evoluciona la motricidad pueden modificarse gracias a diversos factores y eso es lo que los expertos han buscado entender con el fin de generar programas de estimulación que garanticen un correcto desarrollo, ya que hoy en día los estilos de vida tienden al sedentarismo (baja actividad física) lo que promueve bajos estímulos y malos procesos de desarrollo.
    Un ejemplo de esto es lo que se ha visto en países en vías de desarrollo, donde es posible encontrar bebés con un desarrollo psicomotor y sensorial superior al correspondiente a su edad -suelen sentarse y andar frecuentemente antes del año- debido a la gran cantidad de estímulos que reciben en su medio natural: suelen pasar la mayor parte del día al aire libre, sostenidos en brazos por familiares y otros niños que juegan con ellos, en contacto corporal con la madre a su espalda, o cadera. En cualquier caso, parecen confirmadas las relaciones entre la calidad de las interacciones con la madre y el desarrollo físico (De Witt, 1997).
    Con el anterior ejemplo vemos varios factores que determinarán el desarrollo como: gran cantidad de estímulos, diferentes y diversos medio ambientes, contacto con diferentes familiares, personas y otros niños, contacto corporal con los padres, finalmente el juego. Muchos podrían decir que estas condiciones se dan por sí solas, pero es importante notar que en los estilos de vida actuales es difícil conseguir que estas condiciones se den al mismo tiempo y con la frecuencia adecuada.
    El experto (Peters, 1969) planteó que el juego es, para el niño, una actividad centrada en sí misma, no sería, a la que se entrega por la satisfacción que conlleva. Pero así mismo cuando este juego se direcciona con un objetivo claro, se convierte en una actividad lúdica, porque los estímulos que se presentarán, van a corresponder con lo que el niño necesita durante ese momento exacto de su desarrollo. Para el juego y para la mayoría de actividades son indispensables la motricidad y el lenguaje, convirtiéndose estos en los pilares del desarrollo de una persona, es entonces aquí donde radica la importancia de que los estímulos que se darán para el desarrollo, sean adecuados ya que garantizarán un adecuado proceso de desarrollo integral (en todos los aspectos)

 

    Bibliografía:

 

  • DE WITT, S.J., SPARKS, J.W., SWANK, P.B., SMITH, K., DENSON, SE Y LANDRY, S.H. (1997). Physical growth of low birthweight infants in the first year of life: impact of maternal behaviors. Early Human Development, 47,19-34.
  • GESELL, A. (1946). The ontogénesis of infant behavior, en Carmichael, L. (Ed.), Manual of child psychology. New York: Wiley, 295-331-
  • GUTIÉRREZ DELGADO, M. (1989). 140 juegos para la educación psicomotriz. Sevilla: Wanceulen.
  • MCGRAW, M. B. (1945). The neuromuscular maturation of the human infant. New York: Columbia University Press.
  • PETERS, R.S. (1969). El concepto de educación. Buenos Aires: Paidós.
  • PIAGET, J. (1959). La formación del símbolo en el niño. México: Fondo de Cultura Económica.